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Título: Os Caduveos. Diário de viagem
Assunto: Culturas indígenas caduvea e guaicuru, etnografia
Autor: Guido Boggiani
Formato: 16x22
Número de páginas: 280
Editora: CEADUC 2014
ISBN: 9789995376697
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Título: Prefácio

Título: Quem foi Guido Boggiani, autor de "I Caduvei: Diário de un viaggio in America Latina”, viagem que realizou entre 14 de janeiro e 09 de abril de 1892 entre os indígenas Caduveos?
Título: Boggiani nasceu no norte da Itália. Quando tinha apenas 17 anos, viajou para Milão para estudar pintura. Na academia desenvolveu seu talento artístico, tornou-se um importante pintor, representante do naturalismo. Amante de viagens e da diversidade cultural, em 1887 viajou para a Argentina com o objetivo de expor suas pinturas para o público de Buenos Aires. Nesse ambiente ouviu histórias estranhas sobre o Gran Chaco, sobre o rio Paraguai, sobre os índios e seu mundo exótico e desconhecido. Neste espírito de um aventureiro curioso veio logo a Assunção.
Título: Aqui entrou em contato com as elites culturais da capital, colaborou com o jornal do Instituto Paraguaio e até foi seu diretor. Viajou repetidas vezes ao Chaco, especialmente ao norte para ficar entre os Chamacoco e Caduveos. Em 1893 voltou à Itália com materiais artísticos, etnográficos e lingüísticos muito bons. Em 1896 voltou ao Paraguai, bem equipado, para fazer trabalhos de alta fotografia com todas as ferramentas necessárias para que ele mesmo revelasse chapas fotográficas; nessa arte ele obteve excelentes resultados deixando uma herança etnofotográfica de valor inestimável. As fotos foram publicadas, em 1904, na “Coleção Boggiani de Tipos Indígenas de América de Sul Central”.
Título: Em 24 de outubro de 1901 organizou uma viagem ao Chaco da qual nunca mais voltou. Algo inexplicável aconteceu entre Boggiani e os índios Chamacoco, com quem por anos manteve relações pacíficas. Alguns biógrafos levantam a hipótese de uma morte violenta por causa da própria câmera fotográfica; na opinião de algumas pessoas idosas, o dispositivo danificava (removia) a alma da pessoa fotografada e a deixava mais fraca até a morte.
Título: Em 1904, uma expedição de Assunção ao Chaco viajou em busca de Boggiani e encontrou o corpo sem cabeça, aparentemente para evitar que ele pudesse causar danos também após a morte.
Título: Quem foi, então, Guido Boggiani? Pintor, fotógrafo, aventureiro, cientista, etnógrafo? Não há nada melhor que ler a autodefinição que nos deixou em seu livro: "... um artista impulsionado a sair do entorno da vida dele para uma mania invencível de ver o mundo e novas pessoas, novas terras e novos horizontes". É por este espírito criativo, inquieto e ansioso de novos horizontes culturais que Boggiani, em 1892, empreendeu uma viagem de Puerto Pacheco no norte do Alto Paraguai para o Pantanal (Mato Grosso do Sul), o Brasil, para encontrar uma outra nação indígena: os caduveos.
Título: Os caduveos são um povo indígena da família linguística guaicuru, à qual também são atribuídos os Toba Qom do Chaco paraguaio e Pilagá e Mocovi do Chaco argentino. Eles têm sua própria língua, o kadiwéu, e são considerados pela UNESCO em risco de extinção; são cerca de 1.000 pessoas, de acordo com o censo de 1999 realizado pela FUNAI. Nos séculos anteriores, os colonos chamavam os guaicuru pelo nome de mbayas que é um termo de origem tupi.
Título: Originalmente mbayas-guaicuru habitavam o Gran Chaco e estavam divididos em vários grupos chamados "índios ginetes" porque conseguiram muita destreza e habilidade com os cavalos, entravam em aldeias para fazer façanhas militares e recolher mercancias, objetos vários, mulheres e crianças que, em seguida, foram levadas cativas.
Título: Alguns grupos migraram do Chaco para a margem esquerda do rio Paraguai, conhecido como o Pantanal, Mato Grosso do Sul (Brasil). Um desses grupos de mbaya-guaicuru, chamado caduveos ou kadiwéu, no século XVII, migrou para o leste, estabelecendo-se em Mato Grosso do Sul entre o rio Paraguai, Nabileque e proximidade de Bodoquena. Atualmente este território está no município de Porto Murtinho e é parcialmente compartilhado com os índios terena e kinikao. Este é o lugar onde Boggiani encontrou os caduveos. Eles se gloriam de que o governo brasileiro lhes concedeu 540 mil hectares, onde eles vivem agora, em troca de uma aliança com o Brasil durante a Grande Guerra 1865-1870.

Título: José Zanardini

Título: 10 de febrero

Título: Cada día tengo nuevas ocasiones de admirar la habilidad de las mujeres en el dibujo. Y algo más extraño, observo que esta habilidad se comunicó también a las mujeres chamacocas, las cuales fuera de acá muestran una negación casi absoluta por esta arte. Voy copiando en un cuadernito aparte algunos de sus dibujos; pero tendría que pasarme todo el día en eso si quisiese rcoger tan solo los más originales y notables. Por tanto me conviene conformarme con unos pocos, también por motivos de economía de papel.

Título: Me prometieron formalmente que mañana saldrían a cazar. En vista de que, di a crédito seis cuchillos de caza a varios individuos que se comprometieron en pagarme con otros tantos cueros de ciervo. Decidí quedarme acá esperando el regreso de quienes fueron a Fuerte Olimpo a buscar nuevas provisiones. Si viniera al caso, me juntaría con ellos más tarde.
Título: La muchacha mordida por la víbora está casi totalmente curada. No tiene más fiebre y la hinchazón de los pies casi desapareció. El permanganato de potasio tuvo, por tanto, su efecto. Bueno para ella y también para mi, porque con este feiz resultado me volví más popular en la aldea. Ahora bien, si las inyecciones no hubiesen producido su efecto y si el estado de la muchacha hubiese empeorado y hubiera muerto, me habría encontrado en serias dificultades por la superstición de esta gente.

Título: Esta mañana Uilílli me ofrendó una gran cantidad de raices de excelente mandioca. Estaba aún muy conmovio con el regalo de ayer. Siendo el el sobrino del Capitãozinho, si este no tuviera hijos varones, le sucedería en el mando de la tribu. Mas el Capitãozinho es joven todavía y, además de la hija que tiene, no tardará en tener otros herederos. La hija del Capitãozinho es un amor de chica de apenas dos o tres años, linda como ninguna otra. Tiene dos grandes ojos negros inteligentes y es el ídolo de la tribu. Todos la quieren bien y le hacen caricias y arrumacos, no tanto por su posición social sino por sus encantos.
Título: Cerca de la noche Uilílli vino a convidarme para comer, en su casa, una especie de torta de harina de mandioca. Me puse el hábito de ceremonia, aquel todo bermejo, para honrar a mi anfitrión. El catre estaba bien preparado, bien limpio y desembarazado de los habituales trastes domésticos y nos sentamos a la turca (con no poco trabajo para mis piernas) yo, Uilílli y un amigo de él, un lindo chico de quince o dieciséis años. Un filamento de algodón, revestido de cera virgen pegado por simple presión al palo de sustentación del techo, humeaba goteando más que iluminando el banquente y le daba mucho trabajo a una vieja de la casa para mantenerlo derecho cuando amenazaba caer.
Título: Una esclava chamacoca, gorda y con la cara lustrosa y ennegrecida por numerosos jeroglíficos que realzaban el brillo de sus ojos vivacísimos, bien peinada y compuesta para la ocasión, trajo ante nosotros un plato de forma oval más estrecho en una extremidad que en otra, trayendo dentro la torta cortada en pedazos. Naturalmente no había cucharas, ni tenedores, ni cuchillos. Mas nuestros dedos nos servirían egregiamente.
Título: Llamado Felipe, nos hizo traer una rapadura, de que son muy golosos los Caduveos, y una garrafa de melado, al cual había añadido yo un resto de jarabe de grosellas, que había traído para mi uso desde Puerto Pacheco, y cuya mezcla resultaría ser excelente. Este refuerzo, huelga decirlo, fue recebido con jolgorio.
Título: Acabado el banquete, se organizó el habitual baile, en el cual yo también tomé parte, consiguiendo por fin acertar el paso.
Título: [...].
Título: Los primeros pasos son lentos y no muy extensos, mientras que el tercero es un tanto impetuoso y saltado, en el quarto no se hace nada más que poner un pie detrás del otro como para tomar un nuevo impulso. El cuerpo, que es ligeramente agachado en los tres primeros pasos, al pararse súbitamente en el tercer tiempo, se endereza y se dobla un poco hacia atrás; parece una corrida, diría así, sincopada en cada tercer paso.
Título: Hubo esta noche, algunas variaciones en las figuras de conjunto. Por ejemplo, las chicas en una hilera, en vez de agarrarse de la cintura con los brazos cruzados por atrás como de costumbre, se agarran de la mano con los dedos cruzados graciosamente. Y los hombres, después de haber danzado algún tiempo en hilera por detrás de las chicas, se soltaron uno a uno, uno tras el otro, balanceando los brazos con movimiento inverso al de las piernas, bailaron girando en torno de la doble hilera de chicas, sin que esta interrumpiera sus en avant o en arrière.
Título: Después se agarraron de a dos por la mano -se entenderá que mi compañero fue siempre Uilílli- y danzaron al compás uno opuesto al otro y moviendo el cuerpo ora para fuera ora para dentro, de modo que una vez se encontraban de frente encárandose uno al otro agarrándose de la mano y otra vez dándose la espalda con las manos extendidas hacia adelante.
Título: [...]
Título: Y cuando se estaba bailando regularmente, de repente aparece bailando con grandes saltos y violentos cambios de posición, mas perfectamente a tiempo, una larga figura vestida de una sotana blanca y de una camisa con mangas de mujer teniendo la cara cubierta por un paño blanco y sobre la cabeza, doblado en triángulo y atado bajo el mentón, un pañuelo negro. La luz incierta de los fuegos, aquella figura de la cual solo se veían las formas como una masa blanca, sin los rasgos del rostro, tenía un aspecto extraordinariamente fantástico en su simplicitud. Y muy pronto aparecieron otros tres individuos vestidos con vieja ropa toda harapienta que habían pertenecido vaya a saber a qué europeo, con sombreros en la cabeza y bastones en las manos y con grandes corcovas de paja debajo de la chaqueta, bailando los tres juntos como viejos lisiados y decrépitos, de modo ridiculísimo, mas muy a tiempo con la música.
Título: Si esta gente tuviese la misma pasión por trabajar como por danzar, sería la más rica de la tierra.
Título: Tanto movimiento nos hizo sudar y el polvo se nos pegó al cuerpo. Por lo cual, cesado por fin, cerca de las once, la diversión, nos fuimos a tomar un baño en las fuentes. Naturalmente un gran cotorreo acompañó las abluciones, amén de los gracejos y alusiones mordaces que volaban de una fuente a otra vivazmente.

Título: Desde ayer se estaban haciendo grandes preparativos para la caza. Se fabricaron balas de plomo, se limpiaron las armas y se acomodaron los arneses de los bueyes y caballos. Muy pronto todo estuvo listo. Se organizaron dos comitivas. Una capitaneada por Joãzinho y otra por el Capitãozinho.
Título: Mis mejores augurios estarán con ustedes!
Título: Mas apenas habían partido cuando un fuerte aguacero cayó durante algunas horas. Parece a propósito! Ahora que obtuve que partieran para esa bendita caza, he aquí el tiempo que se pone feo de nuevo, amenazando echar por tierra todas mis esperanzas y dejar así inutilizadas las fatigas suportadas, los sacrificios hechos hasta aquí y el tiempo perdido. Sería realmente una infelicidad!

Título: Tengo dos nuevos enfermos que curar, un poco difíciles porque me faltan los medicamentos apropiados. Uno es un joven chamacoco que tiene una glándula enormemente inchada en las ingles; no puedo hacer nada por él, sin arriesgarme a cortar. Si tuviese que supurar, se abriría solita, si no, volvería para adentro. No hay motivo aparente para ese hinchazón, la cual puede ser causada por un simple esfuerzo.
Título: El otro, pobrecito, es un Caduveo que se quebró la uña del pulgar del pie derecho, golpeándose en un tronco que no había visto al caminar. Hace tiempo que la carne dabajo de la uña quedó herida y tiene ahora un aspecto feo y mal olor. Me parece que la gangrena lo amenaza, si ya no es el caso. Por no tener ácido fénico, le cautericé en parte la herida con piedra infernal. Tal vez tenga que amputar con el bisturí las partes más atacadas, mas no me atrevo a hacer de cirujano, porque me parece ser una cuestión un tanto seria y peligrosa. Debo cauterizarla muchas veces antes de que sane. Parece que sufre mucho.
Título: Esta noche vi a otro con el pie hinchado. No encontré ninguna herida aprente por más que la buscase y no me supo decir cuál fue la causa primera del mal. Tal vez una espina o la picadura de cualquier insecto. Por otro lado, en la oscuridad no lo pude ver bien, y lo mandé en santa paz, diciéndole que volviera mañana si el mal perdura. Él también está determinado a salir mañana a cazar si el pie se lo permite.


Título: Los Caduveos. Diario de viaje, pp. 132-6
Título: Sumário
Título:
Título: Preámbulo
Finalidad de la Excursión
o:
Título: Capítulo I
De Puerto Pacheco en la desembocadura del río Nabileque
o:
Título: Capítulo II
De la boca del río Nabileque al Retiro
o:
Título: Capítulo III
Esperando a los Caduveoso:

Título: Capítulo IV
Del Retiro al Nalique

Título: Capítulo V
El Nalique y los Cadueveos

Título: Capítulo VI
Expedición a Alegría

Guido Boggiani

Os Caduveos. Diário de viagem

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